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LA UVa COLABORA EN UNA INVESTIGACIÓN CONJUNTA PARA CALCULAR CÓMO EL ORGANISMO RECUPERA ERITROCITOS ANTE UNA ANEMIA

Fuente: Gabinete de Comunicación de la UVa

Dado que las matemáticas son el lenguaje del Universo, ¿se podría modelizar la naturaleza?  La biomatemática trata de dar respuesta a esta pregunta, representando y modelizando procesos biológicos, tanto macros, como el comportamiento demográfico de poblaciones, como micros, como la reproducción de células cancerígenas.

Recientemente, un equipo de la Universidad de Valladolid (UVa), en colaboración con la Universidad de Lyon I – Claude Bernard, ha mejorado un modelo matemático para anticipar la formación de glóbulos rojos.

Esta investigación es relevante para conocer la recuperación de procesos como la anemia, en la que se produce una disminución problemática de estos eritrocitos, como también son conocidas las células sanguíneas portadoras de oxígeno.

La eritropoyesis es el proceso de creación de estos eritrocitos. Sucede en la médula ósea, en el interior de los huesos planos y largos.

Existen modelos matemáticos desde hace treinta años que tratan de explicar los mecanismos reguladores de un proceso muy complejo: las producción de glóbulos rojos es constante y el organismo la debe controlar según sus necesidades.

Si sucede un episodio de anemia, los riñones lanzan un factor de crecimiento llamado eritropoyetina (EPO) y permite que el porcentaje de los hematíes, otro nombre de los glóbulos rojos, se recupere hasta los valores medios.

Estos modelos matemáticos han ido ganando complejidad con el tiempo. El análisis numérico y la biología avanzan progresivamente gracias a los nuevos conocimientos generados, y ambos representan las dos piernas sobre las que caminan las biomatemáticas.

“Es el modelo matemático más complejo al que nos hemos enfrentado”, explica Óscar Angulo, responsable de la investigación.

El grupo de investigación de la UVa dispone de personal procedente del Departamento de Matemática Aplicada y se dedican al análisis numérico y ecuaciones en derivadas parciales.

“Aquí nos enfrentamos a un problema no lineal y no local de valor inicial y frontera en el ámbito de las ecuaciones en derivadas parciales acoplado con sistemas dinámicos, que debimos resolver”.

Modelo antes de la experimentación
El equipo investigador recaba datos de la vida real que sirven para chequear la eficiencia de modelos desarrollados previamente.

Este proceso de validación les ha llevado a colaborar con un laboratorio de biología celular de Lyon. El grupo francés está interesado en conocer la formación de glóbulos rojos.

En las últimas fechas, ambos han publicado resultados sobre una investigación conjunta en las revistas científicas Journal of Theoretical Biology y Journal of Computational and Applied Mathematics.

En condiciones controladas, se indujo diferentes niveles de anemia a ratones de experimentación y se les controló el hematocrito, la tasa de globulos rojos en la sangre, los días sucesivos.

Las observaciones realizadas por los biólogos lioneses y los resultados del modelo matemático desarrollado conjuntamente encajaban en las gráficas con gran precisión.

Gracias a este avance, la evolución de los eritrocitos dentro de un cuerpo podría explicarse con ecuaciones de una manera más exacta.

Como cualquier paso dado de investigación fundamental, el trabajo se ha realizado en un modelo animal y la traslación a casos humanos es todavía bastante lejana.

Matemática aplicada
El grupo de investigación reconocido de la UVa tiene casi treinta años de experiencia en desarrollos de matemáticas aplicadas a la vida.

Su impulsor inicial, el catedrático Juan Carlos López Marcos, publicó el primer trabajo sobre modelos que explicaban el impulso nervioso a finales de la década de los 80.

“Tratamos de resolver modelos y de realizar el análisis numérico de los métodos, pero también estamos interesados en la aplicabilidad de estos trabajos matemáticos.

A través de fórmulas se pueden explicar sucesos biológicos en diferentes escalas, desde el comportamiento de plagas, o la evolución de poblaciones de animales, vegetales o humanos, a procesos biológicos internos”, resume el doctor Angulo.

Las ciencias naturales tienen en las matemáticas la gramática de ese lenguaje en el que está escrito el Universo.

LA CRONOLOGÍA DE LOS GLACIARES DE LA CORDILLERA CANTÁBRICA ES DIFERENTE A LA DE LOS EUROPEOS, SEGÚN EL DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA DE LA UVa

Fuente: Gabinete de Comunicación de la UVa

La máxima extensión de los glaciares de la Cordillera Cantábrica durante la última glaciación del planeta no coincide con la de otras masas de hielo de Europa, según los datos publicados en un monográfico de The Geological Society.

Investigadores de la Universidad de Valladolid (Uva) han analizado los estudios que existen al respecto y los han plasmado en esta síntesis, junto a dataciones realizadas por ellos mismos en los Picos de Europa y en la Montaña Palentina.

Los resultados están más próximos a los registrados en los Pirineos y confirman que la glaciación en la península ibérica tuvo rasgos diferenciales

“En el momento en el que se registra más frío, los glaciares cantábricos son más cortos pero de un mayor grosor”, comenta Enrique Serrano, investigador del Departamento de Geografía de la UVa.

Su hipótesis es que, en una primera etapa todavía relativamente cálida, la cercanía con el océano habría provocado altos niveles de humedad y precipitaciones en forma de nieve, lo cual habría hecho que los glaciares ocupasen una gran extensión, aunque fuesen poco consistentes.

Sin embargo, posteriormente aumenta el frío y se reducen las precipitaciones, momento en el que se registra el último máximo glaciar en Europa y la nieve se transforma en hielo formando una capa más sólida, pero de menor extensión.

El último periodo glaciar se registró hace 20.000 años, pero este trabajo, en el que también han participado investigadores de la Universidad de Cantabria y de la universidad escocesa de Aberdeen (Reino Unido), sugiere que en la Cordillera Cantábrica la máxima extensión de los glaciares se habría producido antes de 40.000 años.

Habitualmente, los expertos que estudian estos fenómenos utilizan diversas técnicas. Una de las más conocidas es la del carbono 14, que utiliza este isótopo para determinar la edad de los materiales.

La materia orgánica que los investigadores encuentran en antiguos lagos (paleolagos) también permite establecer correlaciones temporales, ya que determinadas formas de vida necesitan condiciones climáticas muy determinadas para desarrollarse.

Por otra parte, el trabajo de campo es esencial. Los sistemas de información geográfica (SIG) y la fotointerpretación ayudan a entender lo que no se aprecia a simple vista.

Por ejemplo, “podemos calcular la línea de equilibrio del glaciar, es decir, el momento en el que dejaba de acumular hielo y empezaba a fundirse”, teniendo en cuenta la topografía y utilizando modelos digitales del terreno.

Hoy en día existe un programa preciso, desarrollado en la Universidad de Aberdeen por Ramón Pellitero, doctor por la Universidad de Valladolid.

Zonas periglaciares

El trabajo de Enrique Serrano abarca también las zonas periglaciares, es decir, la presencia de hielo en zonas no glaciares, y el permafrost, los suelos helados permanentes, que en España se limitan a las zonas de alta montaña.

Detectar dónde están y dónde desaparecen tiene una gran relevancia, puesto que está directamente relacionado con el cambio climático.

“En general, estudiamos la criosfera, la superficie de la Tierra con agua en estado sólido, es importante conocer qué está pasando y qué ha sucedido en el pasado reciente para estimar lo que puede ocurrir en el futuro”, comenta.

Los datos que los investigadores españoles del permafrost pueden aportar se suman a los obtenidos a escala planetaria y permiten comprender mejor la evolución del clima.

Estos científicos se agrupan en torno a la asociación IPA-España (International Permafrost Association-España) y acaban de publicar otro artículo en la revista Quaternary Science Reviews que también es una síntesis que trata de actualizar el conocimiento en torno a las zonas periglaciares de la península ibérica.

Este trabajo, liderado por el investigador Marc Oliva, de la Universidad de Lisboa, también cuenta con la participación de Enrique Serrano y muestra la evolución del hielo en el Holoceno, es decir, los últimos 11.000 años.

Los depósitos periglaciares han ido variando en función de los cambios en las condiciones de temperatura y humedad, pero mientras que hoy en día se reducen a la alta montaña, por encima de los 2.000 metros de altitud, en épocas anteriores eran muchos más extensos, alcanzando incluso zonas llanas como el valle del Duero.

Especialmente relevante fue el frío que implicó intensos procesos periglaciares en las montañas de la península ibérica en lo que se conoce como Pequeña Edad del Hielo, que abarca desde el siglo XIV hasta el XIX.

ÓSCAR CAMPILLO TOMA POSESIÓN COMO PRESIDENTE DEL CONSEJO SOCIAL DE LA UVa CON EL RETO DE MEJORAR LA IMAGEN DE LA UNIVERSIDAD

El periodista Óscar Campillo, director general de Comunicación y Relaciones Institucionales del grupo Vocento, tomó posesión como presidente del Consejo Social de la Universidad de Valladolid con el reto de mejorar la imagen de la Universidad, en un acto celebrado el 22 de diciembre en el Aula Triste del Palacio de Santa Cruz presidido por el consejero de Educación de la Junta de Castilla y León, Fernando Rey, y por el rector de la UVa, Daniel Miguel San José,

Durante su intervención tras jurar el cargo, Campillo señaló que tiene la suerte de no empezar de cero al frente de este órgano ya que hay un legado que deja el anterior Consejo Social presidido por Gerardo Gutiérrez y que, según afirmó, va a ser una guía para los próximos años.

Asimismo, confesó que la asunción de la presidencia del Consejo Social supone para él el triple reto de estar a la altura de la confianza depositada por la Junta de Castilla y León con su nombramiento, del listón marcado por Gerardo Gutiérrez con su mandato y de la propia Universidad, institución que, según afirmó, tiene que adaptarse a los nuevos tiempos y “creo que no lo estamos haciendo tan mal”.

Por su parte, el consejero de Educación alabó el papel desempeñado por Gerardo Gutierrez al frente del Consejo Social, del que dijo que ha dejado huella, y señaló que Campillo es uno de los mayores expertos en comunicación del país y “eso es lo que necesita la Universidad, que padece de exceso de pudor y nos dedicamos a ser más que a parecer”.

Por otra parte, Fernando Rey afirmó que el Consejo Social debe tener un papel activo en el planteamiento estratégico de la UVa y, especialmente, en aspectos como los retos de la sociedad digital, la formación dual, la internacionalización de la universidad y la pérdida de alumnos que viene registrando la institución académica.

En este sentido, el rector de la UVa aseguró que “no hay que entrar en pánico” por la pérdida de alumnos, ya que se puede ser una de las mejores universidades del mundo con menos de 20.000 estudiantes, y precisó que más que las fluctuaciones en el número de estudiantes, es más preocupante su distribución por áreas de conocimiento.

En su intervención, Daniel de Miguel coincidió también en la necesidad de aumentar la presencia e imagen de la Universidad en la sociedad y destacó la labor del anterior presidente del Consejo Social, plenamente integrada con la tarea de hacer la Universidad de Valladolid mejor.

El acto de toma de posesión también contó con la presencia de Gerardo Gutiérrez, quien presentó su renuncia como presidente del Consejo Social por motivos personales tras cerca de cuatro años al frente de este órgano.

Gutiérrez destacó la figura de Campillo, del que dijo que es una persona noble y comprometido con su tierra, y afirmó que “no viene para estar sino para hacer” por lo que se mostró convencido de que podrá actuar como apoyo y sostén de la Universidad en un Consejo Social que esté para algo más que velar por el funcionamiento de las cuentas, y aportar un criterio social al funcionamiento de la Universidad.

El nombramiento de Campillo fue acordado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León en su reunión del pasado 14 de diciembre de acuerdo con la Ley de Universidades de Castilla y León.

Esta normativa establece en su artículo 25 que el presidente del Consejo Social será nombrado entre personalidades de la vida cultural, profesional, económica, laboral y social por la Junta de Castilla y León, a propuesta de la consejería competente en materia de universidades, oído el rector. El mandato de los miembros de los consejos sociales es de cuatro años.

EL PLENO DEL CONSEJO SOCIAL DE LA UVa RECONOCE EL TRABAJO Y ESFUERZO DE GERARDO GUTIERREZ PARA ACERCAR LA UNIVERSIDAD A LA SOCIEDAD

El pleno del Consejo Social de la Universidad de Valladolid reconoció la labor de su hasta ahora presidente, Gerardo Gutiérrez, durante su mandato al frente de este órgano de participación de la Sociedad en la Universidad y especialmente su esfuerzo y dedicación para acercar la Institución Académica a la Sociedad.

Así lo puso de manifiesto el vocal José Ramón Echevarría, que ejerció como presidente accidental del Consejo Social, en el transcurso de un pequeño homenaje que los miembros de este órgano rindieron a Gerardo Gutiérrez al inicio de la sesión plenaria celebrada el 21 de diciembre.

En su intervención, Echevarría aseguró que el paso de Gutiérrez por la Presidencia del Consejo Social ha supuesto una revolución respecto a lo que se venía haciendo y destacó su esfuerzo para hacer una universidad mejor.

Como reconocimiento a su dedicación, Echevarría hizo entrega a Gerardo Gutiérrez de una pequeña escultura que reproduce una de las columnas de la fachada histórica de la Universidad.

Por su parte, Gerardo Gutiérrez agradeció este reconocimiento y recordó que las actuaciones del Consejo Social durante su mandato han estado determinadas por cumplimentar las funciones que le atribuye la ley “por lo que teníamos que aportar una opinión propia sobre el papel que debe jugar la Universidad, cómo debe organizarse y cómo debe gobernarse”.

Tras destacar el trabajo realizado para acercar el mundo de fuera a la Universidad, afirmó que el objetivo fundamental del Consejo Social ha sido buscar el entendimiento “para que el mundo universitario entienda lo que hay fuera y que la Sociedad conozca lo que se hace aquí”.

“He trabajado mucho, he dedicado un esfuerzo grande personal, pero salgo enriquecido con el trato recibido”, aseguró Gutierrez, quien, al igual que también hizo Echeverría, reconoció el papel del secretario general del Consejo Social, Pedro Valerio, para alcanzar todos esos objetivos.  “El 80 por ciento de lo conseguido por este Consejo Social se lo debemos a su secretario, Pedro Valerio”, concluyó.

Fundador de Gadea Grupo Farmacéutico y promotor de la Fundación Gadea por la Ciencia, de la que es vicepresidente, Gerardo Gutiérrez se incorporó como vocal del Consejo Social de la Universidad de Valladolid en el año 2012.

El 9 de enero de 2014 fue nombrado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León presidente del Consejo Social en sustitución de José Vicente de los Mozos, siendo renovado en este cargo el 1 de septiembre de 2016.

El pasado el 14 de diciembre el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobó la renuncia de Gerardo Gutiérrez y el nombramiento para este cargo del periodista Óscar Campillo, quien tomará posesión el 22 de diciembre como nuevo presidente del consejo Social.

Tras este reconocimiento, el Consejo Social celebró su último pleno ordinario del año en el que aprobó el informe de auditoría definitivo del Presupuesto de la Universidad de Valladolid de 2016 así como las cuentas anuales de la Fundación General de la Universidad correspondientes a ese ejercicio.

Además, el pleno del Consejo Social analizó el borrador de presupuesto de la UVa para 2018 presentado ayer en el Consejo de Gobierno de la Universidad, y que asciende a 196.546.500 euros, un 0,50% más que el del ejercicio del 2017.

ÓSCAR CAMPILLO TOMA POSESIÓN EL 22 DE DICIEMBRE COMO PRESIDENTE DEL CONSEJO SOCIAL DE LA UVa

El periodista Óscar Campillo tomará posesión el 22 de diciembre como presidente del Consejo Social de la Universidad de Valladolid en un acto que tendrá lugar en el Aula Triste del Palacio de Santa Cruz bajo la presidencia del consejero de Educación de la Junta de Castilla y León, Fernando Rey, y del rector de la UVa, Daniel Miguel San José.

Campillo relevará así al frente del Consejo Social de la UVa al empresario Gerardo Gutiérrez, quien presentó su renuncia al cargo por motivos personales.

Óscar Campillo fue nombrado presidente de este órgano el pasado 14 de diciembre por el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León a propuesta de la Consejería de Educación, de acuerdo con la Ley de Universidades.

Esta normativa establece en su artículo 25 que el presidente del Consejo Social será designado entre personalidades de la vida cultural, profesional, económica, laboral y social, por la Junta de Castilla y León, a propuesta de la consejería competente en materia de universidades, oído el rector. El mandato de los miembros de los consejos sociales es de cuatro años.

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, Óscar Campillo desarrolló su trayectoria profesional en Diario de León y posteriormente en los periódicos La Crónica de León, Diario 16 de Burgos y El Mundo de Castilla y León, de los que fue director, siendo también director de Radio Televisión de Castilla y León y de Marca.

Premio Francisco de Cossío a la Trayectoria Profesional 2016, autor de la biografía de José Luis Rodríguez Zapatero y de multitud de trabajos periodísticos, y colaborador en tertulias de radio y televisión, mesas redondas y debates, Campillo es actualmente director general de Comunicación y Relaciones Institucionales en Vocento.