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SOLO UN 35 POR CIENTO DE LOS PANES INTEGRALES DEL MERCADO SE ELABORAN EN SU TOTALIDAD CON HARINA INTEGRAL

Fuente: Gabinete de Comunicación de la UVa

Solo un 35 por ciento de los panes integrales del mercado están elaborados en su totalidad con harina integral. Esta la conclusión de un estudio desarrollado por los estudiantes del Máster de Calidad, Desarrollo e Innovación de los Alimentos de la Universidad de Valladolid, en la asignatura de Cereales, que imparte el catedrático del Área de Tecnología de Alimentos Manuel Gómez Pallarés en la Escuela de Ingenierías Agrarias de Palencia.

En la muestra para el estudio se han analizado un total de 75 panes integrales presentes en el mercado (panes frescos, tostados y tipo picos, colines y rosquilletas) y de ellos se ha detectado que un 15 por ciento incumple la actual Reglamentación Técnico Sanitaria, ya que contiene mezclas de harinas refinadas y salvado, y el resto, un 35 por ciento, está elaborado con mezclas de harinas integrales y harinas blancas, predominando las integrales, mientras que un 14 por ciento contiene más harinas blancas que integrales.

Estos últimos, según explica el coordinador del estudio Manuel Gómez Pallarés, no estarían incumpliendo la normativa ya que es muy difusa y no especifica el porcentaje de harina integral que debe incluir.

El caso más grave de este incumplimiento se da en los productos tipo picos, colines y rosquilletas, en donde en el 56 por ciento de los casos se ha detectado el uso de mezclas de harinas blancas y salvado y solo el 26 por ciento está elaborado exclusivamente con harinas integrales.

Sin embargo, los resultados son mejores para los panes frescos (molde, barras, etc), ya que el 52 por ciento están elaborados exclusivamente con harina integral y algo menor en los panes tostados (un 23 por ciento).

El catedrático Gómez Pallarés espera que con la nueva normativa, que entrará en vigor próximamente, se pueda mejorar la definición de lo que es un producto integral, ya que actualmente la reglamentación que se aplica desde 1984 define el pan integral como el elaborado con harina integral, sin concretar el porcentaje.

También reclama un mayor compromiso de las administraciones para que aplique mayores controles, ya que como se ha señalado actualmente un 15 por ciento no cumple la ley y cuando entre en vigor la nueva, el porcentaje de incumplimiento se elevará a un 65 por ciento de los actuales panes integrales.

Manuel Gómez Pallarés propone algunas actuaciones para mejorar la confianza del consumidor y poder potenciar el consumo de panes integrales como es una definición clara de qué productos pueden etiquetarse como integrales (no solo panes) y realizar un control sobre los productos que lo hagan.

Señala que éste debe ser especialmente importante en los primeros años tras el cambio de normativa. Además se debe llegar a una definición uniforme en toda la Unión Europea de manera que se pueda conseguir una alegación nutricional genérica para los productos integrales, al menos algunos de ellos, y, por último, reducir el IVA de los panes integrales, ya que tributa como pan especial (10 %), igualándolo al 4 % de IVA superreducido aplicado al pan de harina refinada.

Parece poco lógico, explica el catedrático de la UVa, que un pan elaborado con harinas integrales, en las que el producto de partida se aprovecha en su totalidad y con mejores propiedades nutricionales que el pan elaborado con harinas refinadas, tenga un impuesto más alto”.

Una normativa menos difusa

El nuevo borrador, según explica Gómez Pallarés, define el pan integral como aquel elaborado con harina exclusivamente integral, excluyendo las harinas procesadas o malteadas. En el caso de que el pan solo utilice un porcentaje de harina integral (mezclada con harinas refinadas) deberá llevar una etiqueta que indique esta cantidad.

Esta normativa mejora claramente la actual, ya que es mucho más clara. Aun así, en productos como los panes sin gluten no queda claro si los almidones utilizados deben considerarse dentro de la harina o no, es decir si se puede elaborar un pan integral con 90 partes de almidón y 10 de harina sin gluten integral o solo sería posible utilizando únicamente harina integral, sin incorporar almidón.

Esto es importante porque la harina de trigo suele sustituirse por mezclas de almidones y harinas sin gluten, y en general predomina la presencia de almidones frente a la de las harinas, con la consiguiente pérdida nutricional.

Las ventajas de la harina integral

Existe un consenso sobre las ventajas de consumir productos integrales frente a los elaborados con harinas blancas o refinadas. Entre los beneficios que se han demostrado se incluye un menor riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer, diabetes tipo II y enfermedades cardiovasculares, además de reducir problemas de estreñimiento.

Estos están asociadas a la presencia de ciertos componentes, como fibras o polifenoles, en el salvado y en el germen, partes del grano que se eliminan cuando se elaboran las harinas blancas.

Por este motivo, así como por el auge de estas enfermedades entre la sociedad actual, desde distintas organizaciones internacionales se está intentando promover el consumo de pan y productos integrales frentes a productos elaborados con harinas refinadas.

En España, se está en un proceso de cambio y el consumo de productos integrales es minoritario frente al de productos elaborados con harinas refinadas, aunque se observa un incremento en los últimos años y el principal motivo es por temas nutricionales.

Por lo tanto, “es importante que la normativa defina claramente lo que es un producto integral y que existan mecanismos en la administración para detectar fraudes o malas prácticas y corregirlos, ya que la definición es la que garantiza la calidad nutricional de estos planes”, concluye Manuel Gómez Pallarés.

EL INSTITUTO DE MATEMÁTICAS DE LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID (IMUVa), PREMIO DE INVESTIGACIÓN 2018 DEL CONSEJO SOCIAL

El Instituto de Matemáticas de la Universidad de Valladolid (IMUVa) ha sido distinguido con el Premio de Investigación 2018 que otorga el Consejo Social de la UVa para reconocer la labor de investigación y transferencia de conocimientos que se desarrolla en el seno de la Instituto Académica.

El IMUVa ha recibido este galardón en la modalidad de Departamentos, Cátedras, Centros de Estudios, Institutos Universitarios y Grupos de Investigación Reconocidos, que premia a los se distinguen especialmente por la consecución de contratos de investigación y por el desarrollo de actividades con empresas e instituciones.

En su fallo, adoptado por unanimidad, el jurado reconoce el carácter eminentemente multidisciplinar de este instituto, que aglutina a investigadores de todos los campos de las matemáticas con presencia en la Universidad de Valladolid, y su amplia actividad para conseguir una mayor presencia de las Matemáticas en el panorama socioeconómico y aumentar las oportunidades de implicación en actividades de transferencia.

Señala que desde su fundación en septiembre de 2011, el IMUVa ha mantenido una intensa actividad en la apertura de líneas interdisciplinares y actualización científica de investigadores y grupos, promoviendo y facilitando la transferencia de la investigación a los sectores productivos y a las diferentes administraciones de su ámbito.

Así, los miembros del IMUVa han trabajado en más de 15 contratos de transferencia con empresas privadas o instituciones públicas, por un importe global superior a los 525.000 euros durante los años 2013-2016.

Entre ellos destaca el Proyecto AIRPORTS suscrito con la empresa Boeing por un total de 180.000 euros, actualmente en desarrollo y que está soportado íntegramente por investigadores del propio Instituto a través del Grupo de Investigación en Probabilidad y Estadística Matemática.

Además, los grupos de investigación del IMUVa también concurren a convocatorias competitivas nacionales, internacionales y regionales para obtener financiación, que ascendió a un global de 2.328.277 euros en el periodo 2013-17, lo que arroja un promedio de más de 465.000 euros al año.

La divulgación de sus investigaciones es otra de las líneas de actuación del IMUVa y en el periodo 2013-2017 sus investigadores doctores han publicado 355 artículos en revistas incluidas en el JCR. Además, los miembros del instituto son invitados regularmente a presentar sus trabajos en los principales eventos científicos.

Sus investigadores cuentan también con un reconocimiento internacional que se manifiesta en las 40 ponencias plenarias y más de 200 conferencias invitadas impartidas en congresos y workshops internacionales durante el periodo 2013-2017, y en la participación en diferentes redes internacionales

El Instituto de Matemáticas de la Universidad de Valladolid también desarrolla una amplia actividad encaminada a aumentar la visibilidad de las matemáticas en general y de la investigación que desarrolla, tanto en el entorno profesional de los investigadores, como en el entorno social y en el de los estudiantes de todos los niveles.

Algunos hitos en este campo son la creación de una página web, la participación sistemática en diferentes eventos de difusión como la Semana de la Ciencia y la organización del concurso “Las Matemáticas del Planeta Tierra” dirigido a todos los estudiantes de secundaria de Castilla y León.

Otro de los objetivos del Instituto desde su fundación es el desarrollo de programas de postgrado en el campo de las matemáticas, siendo responsable del Programa de Doctorado en Matemáticas de la Universidad de Valladolid.

Actualmente el IMUVa está formado por 74 investigadores doctores, todos ellos pertenecientes a la Universidad de Valladolid, y por 12 investigadores en formación.

El conjunto de investigadores se organiza en 15 grupos de investigación reconocidos por la Universidad de Valladolid (GIR) de los que un buen número de ellos tienen diferentes grados de reconocimiento. Tanto los grupos como los investigadores se articulan en cinco grandes líneas de investigación en función de su temática concreta.

En esta modalidad, el Premio de Investigación del Consejo Social tiene una dotación económica de 6.000 euros, que deberán destinarse a la adquisición de medios materiales relacionadas con la actividad investigadora del galardonado o a la publicación o divulgación de la misma.

Modalidad Empresas

Este galardón tiene una segunda modalidad, de carácter honorífico, dirigida a reconocer a aquellas empresas e instituciones que se distingan especialmente en contratar actividades y proyectos de investigación, desarrollo científico e innovación tecnológica con la Universidad de Valladolid.

En este caso, el galardón ha recaído en la empresa Road Steel, la división de seguridad vial de Gonvarri Steel Services, perteneciente a Corporación Gestamp, multinacional europea líder en centros de servicio del acero, componentes de automoción y energías renovables.

El jurado de los Premios de Investigación del Consejo Socia 2018 ha estado presidido por José Ramón Echevarría, presidente de la Comisión de Relaciones con la Sociedad, por delegación del presidente del Consejo Social, Óscar Campillo, e integrado por el rector, Daniel  Miguel San José; el vicerrector de Investigación, José Ramón López; el vicerrector de Economía, Alfonso Redondo; el vicerrector de Desarrollo e Innovación Tecnológica, Celedonio Álvarez; el presidente de la Comisión Económica, Jesús Jiménez, y el secretario del Consejo Social, Pedro Valerio, como secretario del jurado.

La convocatoria de estos premios, que cumplen su undécima edición, se enmarca dentro de los objetivos del Consejo Social tendentes a impulsar la excelencia de la investigación universitaria y las políticas de transferencia y difusión de los resultados obtenidos en las actividades de investigación y su adecuación a las necesidades del territorio, con una mayor conexión con el tejido productivo.

 

CONVOCADA LA XI EDICIÓN DEL PREMIO CREACIÓN DE EMPRESAS

Un año más, el Consejo Social de la UVa colabora con la Asociación Certamen Empresario del Año de la Facultad de Comercio en la organización del Premio Creación de Empresas, cuya XI convocatoria permanecerá abierta hasta el 26 de julio.

La finalidad de este premio es premiar las mejores iniciativas emprendedoras en el ámbito empresarial de estudiantes de la Universidad de Valladolid.

En concreto, los objetivos de este premio son fomentar en el sistema educativo el concepto de promoción del espíritu emprendedor; estimular el autoempleo como salida profesional, además de incentivar la motivación y vocación empresarial de los estudiantes; contribuir a una nueva generación de empresarios e incrementar el empleo estable en Valladolid y contribuir a la puesta en marcha del proyecto ganador.

El premio está dirigido a estudiantes matriculados en la Facultad de Comercio de la Universidad de Valladolid así como antiguos estudiantes de dicha facultad y de la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales, que podrán presentar sus proyectos de manera individual o en grupo.

Los candidatos deberán plasmar su idea en un proyecto o plan de empresa que, entre otros aspectos, deberá recoger el objetivo del proyecto, promotores, descripción de la actividad, análisis del mercado y plan de producción y marketing.

Para la concesión del premio se constituirá un jurado integrado por representantes de las entidades organizadoras y colaboradoras, que tendrá en cuenta los criterios de creatividad, innovación y originalidad de la idea, la presentación del proyecto, la viabilidad profesional, comercial, técnica, legal y económica o el desarrollo del contenido del proyecto.

Entre otros reconocimientos, los participantes podrán optar a un premio en metálico de 900 euros para la mejor iniciativa emprendedora que, en el caso de que se ponga en marcha, recibirá también una dotación económica adicional de 6.000 euros aportada por el Consejo Social, otra dotación de 500 euros procedentes de la Asociación Certamen del Año, la cesión gratuita de un espacio durante un año en el Coworking Área del Vivero de Empresas de la Cámara Oficial de Comercio e Industria y la afiliación gratuita durante 4 años a CVE.

A su vez, los dos finalistas recibirán una dotación de 300 euros aportada por EspañaDuero, así como otros 100 euros del Parque Científico de la UVa, la participación en seminarios del centro CREA del Ayuntamiento de Valladolid y descuento en los cursos y acciones formativas de la Cámara de Comercio y la CVE, entre otros premios.

Los proyectos deberán entregarse en la Secretaría administrativa de la Facultad de Comercio de Valladolid (Plaza Campus Universitario, 1 47011 Valladolid) antes de las 13:00 h del día 26 de julio de 2018.

Además del Consejo Social, también colaboran en la organización de este premio la Cámara de Comercio e Industria de Valladolid, el Parque Científico de la UVa, la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Valladolid, SECOT, la Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE), la Asociación de Iniciativas Empresariales, EspañaDuero (Grupo Unicaja) y El Norte de Castilla.

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INVESTIGADORES DE LA UVa DESCRIBEN UNA PROTEÍNA CLAVE EN LA FORMACIÓN DEL AISLANTE ELÉCTRICO DE LAS NEURONAS

Fuente: Unidad de Cultura Científica de la UVa

Igual que la electricidad necesita un cableado para que no se escape la corriente, las prolongaciones de las neuronas están recubiertas de otras células que hacen las veces de fundas para que la comunicación entre ellas sea efectiva. Ese recubrimiento se lo ofrecen células gliales y se denomina mielina. En algunas enfermedades, como la esclerosis múltiple, esta capa protectora falla.

Un equipo de investigación del Instituto de Biología y Genética Molecular (centro mixto Universidad de Valladolid-Consejo Superior de Investigaciones Científicas) ha descrito una proteína que juega un papel clave en la compactación del envoltorio.

Su conocimiento ayuda a comprender mejor el sistema de protección de las prolongaciones de las neuronas y, en un futuro aún lejano, podría proporcionar nuevos fármacos para el tratamiento de enfermedades desmielinizantes como la esclerosis múltiple.

La apolipoprotreína D es una vieja conocida para el equipo de investigación que encabezan Lola Ganfornina y Diego Sánchez, adscritos al Departamento de Bioquímica y Biología Molecular y Fisiología de la UVa.

Desde 1992 han trabajado con esta molécula. Su papel más conocido es el de guía para las neuronas. En la fase embrionaria, las neuronas tienen una forma redondeada, pero poco a poco empiezan a estirar sus brazos, denominados axones, por los que se transmiten las señales eléctricas y químicas que dan sentido a todo el sistema nervioso.

¿Cómo saben las neuronas hacia dónde crecer? Esta proteína, también conocida como ApoD, hace de lazarillo y les enseña el camino.

Su papel no queda reducido a este pastoreo. La mielina es una vaina para los axones, las prolongaciones de las neuronas. Las células gliales protectoras se envuelven en torno a estos extremos, pero entre sus capas pueden dejar espacios. Si la funda queda deteriorada, las neuronas, células transmisoras del impulso nervioso, quedan expuestas a un daño.

El IBGM ha descubierto ahora que para compactar estas vainas, la célula emplea la proteína ApoD. El trabajo ha sido publicado recientemente en la revista científica Glia.

En un trabajo experimental con ratones, el equipo investigador observó que aquellos en los que no se expresaba la proteína tenían una vaina más débil. En estos ratones, las células de su sistema nervioso envejecían más rápidamente. La investigación ha sido desarrollada en colaboración con el Instituto de Neurociencias de Castilla y León, de la Universidad de Salamanca.

“Llevamos persiguiendo las pistas que va dejando ApoD en las células gliales como si fuera una película policiaca”, explica Lola Ganfornina. Mediante imágenes de microscopía electrónica y confocal, el equipo científico observó la última pista, un movimiento de la proteína objeto de estudio desde la membrana, donde se sitúa de forma general, al interior de la célula.

En la célula existe un sistema de reciclaje denominado lisosoma. Reutiliza compuestos que la célula ha desechado inicialmente o los reduce para expulsaros de forma ordenada al exterior. También ayuda a reciclar la membrana de la mielina, y de esta forma se controla su compactación, que la convierte en vaina aislante.

Cuando el lisosoma no está estable, las funciones de reparación y reciclado se descontrolan y empiezan a afectar a otras partes de la célula. Es el origen de enfermedades como la de Niemann-Pick de tipo A. La proteína ApoD sirve de apoyo al lisosoma para evitar o minimizar su descontrol.

Aplicaciones
Al saber cómo ApoD ayuda concretamente a compactar la mielina, este conocimiento puede ser útil para desarrollar nuevos fármacos en enfermedades desmielizantes, como la esclerosis múltiple. También puede servir para enfermedades donde el lisosoma yerra, no solo en células de la mielina, sino en otras células gliales.

La proteína ApoD está presente en estas células auxiliares del sistema nervioso, tanto en los astrocitos, que intervienen secundariamente en la sinapsis entre las neuronas, como en la mielina, la capa que protege las prolongaciones transmisoras de las señales eléctricas de las neuronas.

En los animales que no disponen de esta proteína, se ha observado que el cerebro envejece antes. En experimentos de comportamiento con ratones, aquellos que tenían anulada la expresión de la proteína perdían capacidades cognitivas asociadas a la memoria. A todos se les proporcionaba estímulos nuevos.

El ratón es un animal curioso por naturaleza, por lo que se acercaban a estos estímulos, tales como figuras decorativas u otros objetos. Cuando se cambiaba alguna de estas piezas, los animales sanos se centraban en la nueva, mientras que los que tenían la proteína anulada no eran capaces de reconocer la novedad y regresaban a los ya observados.

“No tenían recuerdos o eran muy vagos, por eso exploraban todos los estímulos indistintamente”, explica Ganfornina. Este deterioro está vinculado a enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.

Nadia García Mateo, Raquel Pascua Maestro, Alberto Pérez Castellanos, Concepción Lillo, Diego Sánchez, María Dolores Ganfornina. ‘Myelin extracelular leaflet compaction requires apolipoprotein D membrane management to optimize lysosomal-dependent recycling and glycocalyx removal’. Glia. DOI: 10.1002/glia.23274

UN TRABAJO COORDINADO POR EL IOBA MINIMIZA UN FÁRMACO EN EL TRATAMIENTO DEL OJO SECO

Fuente: Gabinete de Comunicación de la UVa

El literato y aviador Antoine de Saint-Exupéry dejó una cita grabada a fuego en la mente de algunos buenos diseñadores: «La perfección se alcanza no cuando no hay nada más que añadir, sino cuando ya no queda nada más que quitar».

Bajo esta misma premisa parece haber trabajado un equipo científico dirigido desde el Instituto Universitario de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de la Universidad de Valladolid para mejorar el tratamiento del ojo seco.

La investigación ha empleado en un fármaco la parte más activa de una proteína cuya disminución está implicada en enfermedades inflamatorias y con ello ha mejorado su efectividad.

“La inflamación juega un papel muy importante en el desarrollo del ojo seco”, advierte la responsable de la línea de investigación, Yolanda Diebold, líder de un equipo científico en el grupo de Superficie Ocular del IOBA.

El ojo seco es una enfermedad ocular derivada de la alteración de la composición de la lágrima que baña la parte exterior del órgano visual. Para suplir esta deficiencia, generalmente se emplean colirios.

Sin embargo, las gotas administradas se encuentran una barrera natural muy efectiva que la vuelve impermeable a muchos medicamentos. La parte externa del ojo tiene que batallar día a día con agentes externos agresivos (polvo, microorganismos…), por lo que ha desarrollado una densa capa protectora. El fármaco convencional penetra con dificultad al interior de los tejidos.

Un equipo multidisciplinar de la Universidad de Valladolid, compuesto por biólogos, biotecnólogos, tecnólogos farmacéuticos y optometristas, junto con tecnólogos farmacéuticos de la Universidad Complutense de Madrid, han logrado diseñar un fármaco experimental más pequeño y permeable al usar sólo una pequeña parte de una de las proteínas disminuidas cuando la superficie del ojo se inflama.

La proteína cuyos niveles disminuyen se denomina trombospodina-1. Está presente en los tejidos del cuerpo humano, entre ellos, los oculares. En trabajos experimentales previos, se había observado su implicación en el ojo seco, por lo que se propuso suplementarla desde fuera. “Sin embargo, esta proteína es muy grande y compleja”, matiza Diebold.

Introducir una proteína voluminosa a través de una barrera celular densa es una misión complicada. El equipo investigador seleccionó de la proteína su parte más específica, un péptido, y formuló el sistema de transporte y protección para abrirse camino hacia el interior. Los resultados han sido publicados en Experimental Eye Research.

Cultivos celulares y ojos de cerdo
El fármaco experimental se empleó en células de córnea humanas y en ojos de cerdos obtenidos de mataderos. Los suidos son animales muy parecidos al ser humano en muchos aspectos anatómicos.

El péptido lograba penetrar la córnea y lo hacía más profundamente que los tratamientos convencionales tanto en tiempos cortos, cinco minutos después de la administración, como más largos, una hora.

El equipo investigador quiere llevar ahora el nuevo tratamiento a Estados Unidos. Diebold, doctora en Medicina y Cirugía, colabora habitualmente con un equipo de inmunología de la Universidad de Boston.

Este grupo dispone de unos ratones con ojo seco que carecen por completo de la proteína objetivo y es necesario probar si el fármaco experimental es eficaz contra la enfermedad.

Reducción de los modelos animales
Precisamente, el equipo dirigido por Diebold trabaja en el desarrollo de modelos de estudio in vitro (con cultivos celulares) y ex vivo (con muestras extraídas de pacientes u ojos de cerdo) para reducir la presencia de animales de experimentación en los laboratorios, en consonancia con la directiva europea de 2010.

El ojo seco es una enfermedad ocular con una prevalencia entre el 10 y el 30 por ciento de la población. Se produce en mayor porcentaje en mujeres que en hombres, ya que tiene un componente hormonal.

De hecho, es más frecuente tras la menopausia. No obstante, se ha observado un incremento en los últimos años, también en varones, derivado de la sequedad de ambientes de trabajo o del uso constante de pantallas en oficinas o en la vida cotidiana.

Laura Soriano Romaní, Jesús Álvarez Trabado, Antonio López García, Irene Molina Martínez, Rocío Herrero Vanrell, Yolanda Diebold. ‘Improved in vitro cornela delivery of a thrombospondin-1-derived peptide using a liposomal formulation’. Experimental Eye Research. 167 (2018) 118-121. DOI: https://doi.org/10.1016/j.exer.2017.12.002o